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Diario de Mallorca
7/8/2001
El
Ayuntamiento aprueba la privatización de los servicios de limpieza de la ciudad
Los
partidos de la oposición mostraron su disconformidad con las bases para la
contratación de una empresa privada por 64 millones
MIQUEL REYNÉS. Inca
La ampliación de los
servicios de limpieza de la ciudad mediante la contratación de una empresa
privada no obtuvo ayer apoyo alguno de los partidos de la oposición. Sólo la
mayoría absoluta de la que dispone el PP en el consistorio le permitió aprobar
el pliego de condiciones para el concurso que se licitará en breve.
El proyecto que defendió
Mateu Dupuy, concejal de Hacienda, consiste en la contratación de una empresa
que deberá trabajar con trece operarios asegurados y con una maquinaria
compuesta de, entre otros vehículos, dos aventadoras, una camión de riego, un
camión compactador y dos máquinas mecánicas de barrer. A cambio del servicio,
la empresa contratada recibirá sesenta y cuatro millones de pesetas.
La brigada del
Ayuntamiento
Este nuevo servicio de
limpieza, que será prestado por un período de ocho años, deberá hacerse
cargo del 80 por ciento de las calles y plazas del municipio. Ello supone unos
ochocientos cuarenta y seis mil metros cuadrados, de los cuales ciento setenta y
ocho mil se limpiarán a diario, mientras que el resto deberá arreglarse al
menos dos veces por semana.
Por su parte, la
brigada de limpieza municipal, compuesta por nueve operarios, se ocupará de
mantener en buen estado el centro de la ciudad. Hasta ahora se encarga del
cuidado de toda la urbe.
Las críticas del
concejal Antoni Alorda, portavoz del PSM, se expresaron en este sentido: “hace
mucho tiempo que nuestro partido lleva pidiendo una ampliación de la plantilla
de limpieza”. Por ello añadió que el nuevo proyecto “es un cambio
espectacular, pero que no acaba de ir bien. Además, el Partido Popular
condiciona decisiones futuras cuando establece contratos de ocho años”.
Àngel García, de Independents d´Inca, acusó al PP de no saber
gestionar los servicios de limpieza: “se privatiza y se paga por comodidad,
porque es lo más fácil, puesto que la gestión pública ha sido nefasta”. Al
mismo tiempo, García dijo no entender nada de la privatización: “se pasa de
treinta millones a cien millones y se dobla el personal para cubrir el mismo
territorio. Lo que debería ser más barato no lo es; una gestión así no se
explica”.
Eficiencia en la gestión
La portavoz del PSOE,
Rosario Mateo, acusó al PP de “no tener presente que hay otros modelos de
gestión. Hay cosas que no se pueden privatizar”. Mateo expuso que el nuevo
servicio “supone un gasto demasiado alto. Además, no tiene beneficio social
alguno: ni se ahorra ni se crean puestos de trabajo”.
El edil Mateu Dupuy
contestó a los partidos de la oposición argumentando que con la privatización
se “busca sobre todo eficiencia. Por ejemplo, Barcelona, una de las ciudades más
limpias, tiene contratadas tres empresas y dedica mucho más dinero por
habitante que Inca”.
Dupuy aseguró que el
nuevo servicio beneficiará a toda la ciudad. Concretamente, anunció que “se
incrementará la frecuencia de la limpieza y un veinticinco por cien de la
ciudad se limpiará cada día. Las aceras y las calzadas se cuidarán de forma
especial”.
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